Anatomía de un instante

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Cessa: el pitcher tabasqueño que debutó para los Yankees.

Kristian Antonio Cerino.

Luis Enrique Cessa inicia pruebas de lanzamientos en el Comerica Park, casa de los Tigres en la ciudad de Detroit en Michigan, en el medio oeste de Estados Unidos.

Atardece. Cessa recibe la orden de que sustituirá a Johnny Barbato, pitcher estadounidense de 235 libras. En la séptima entrada cuando Barbato abandona la loma de los disparos,  Joe Girardi -manager de los Yankees de Nueva York- pide traer a Luis Enrique Cessa Gasperin, el lanzador derecho, el serpentinero de un metro noventa y un centímetros, a 17 días de que cumpla 24 años.

En el Comerica Park se escuchan gritos porque su equipo, los Tigres, están ganando con unas carreras a los neoyorquinos. Es viernes 8 de abril de 2016. Para los aficionados felinos  es un día común, para los que nacimos en Tabasco, México, es un día extraordinario. El joven lanzador -que ya está en el montículo- hará historia en el instante en que la pelota salga de su guante con dirección al receptor. Así lo hace. Al levantar la figura, la humanidad que elevan los pitchers para impulsar la bola, Cessa cumple el sueño que comenzó años atrás en los parques de pelotas en Tabasco.

El primer bateador al que enfrenta es Justin Upton. Le poncha en este parque en el que caben unos cuarenta y un mil fanáticos. Cessa, durante veinte  minutos, habrá de respirar hondo y el taparse la boca con el puño cerrado. Mirará a los bateadores y las indicaciones del cátcher, y es probable que nunca lea el anuncio de llantas Maxxis que está detrás del home. Sobará la bola cuantas veces que sean necesarias.

Cessa respira y en la banca del Yankees celebran la hazaña del ponche. En Michigan, el estado rodeado por lagos, desean que al pitcher debutante (al de Cárdenas, Tabasco) uno de sus cañoneros le dé el mejor de los recibimientos. A la vista ya está Miguel Cabrera, unos de los jonroneros más temidos en la Liga Americana.

Con la mirada puesta en el lanzamiento, el venezolano Cabrera batea una pelota alta y a los pocos segundos ésta ya supera en el jardín derecho.

“La bola se va, se va, se va y está del otro lado”, habría narrado un cronista en México. O: ¡Díganle que no a esa pelota!

En una imagen lenta, transmitida por televisión y replicada en redes sociales, Cessa ve el viaje de la pelota que abandona la cerca del Comerica Park. Ve el correr de Cabrera, los edificios que están a las afueras del parque, y  ve que su equipo sigue perdiendo ante los Tigres.

Esta misma tarde el periódico El Universal, en su portal electrónico: titularía: Triste debut de Luis Cessa en GL, y el Diario de Yucatán: Los Tigres arruinan el debut de Cessa.

Para que estos titulares fueran publicados en las páginas de Internet, habría que esperar un poco más. Cessa aún lanzaría dos entradas completas,  poncharía a uno más, lanzaría treinta y seis bolas al cátcher, entre ellos, 20 strikes.

Eduardo González, periodista que escribe en el diario Tabasco Hoy, escribiría más tarde así:

“Miguel Cabrera le conectó un lanzamiento en cuenta de 3 y 1 para poner la esférica del otro lado de la cerca; de inmediato se recuperó al recetarle chocolate a Víctor Martínez, y terminó la entrada haciendo elevar a los jardínes a J. D. Martínez”.

El juego que comenzó a la una de la tarde, en uno de los horarios estadounidense, representaría para Cessa el aprendizaje inicial de todo lo que padecerá jugando en la gran carpa. Es decir, vivir de la gloria y vivir del sufrimiento.

Por ello, después del cuadrangular, Cessa recibe con serenidad la pelota que le envía el receptor. Sabe que Girardi le mira pero debe recomponer la figura.  Se ensaliva la mano derecha y el número 85 vuelve a lanzar disparos en zona de strikes

De pronto los despachos informativos enloquecen para hablar del debut del mexicano. La mayoría elogia la labor de Cessa en el montículo.

El periodista Antonio Rosique escribe: Cessa es el mexicano 13 en jugar con los Yankees y el 119 en Grandes Ligas.

Los Yankees en su página y redes le felicitan por el debut. En la red social Twitter se destaca que Cessa logra el sueño y en Google un centenar de sitios web publican crónicas y noticias sobre la labor del mexicano que nació en Córdoba, Veracruz, pero que  creció y aprendió a jugar beis en Tabasco.

“Mexicano Cessa debuta en Grandes Ligas en derrota de Yankees-Tigres”, tituló la agencia Notimex. Cabezas similares se repitieron en El Siglo de Torreón, en el diario Reforma, en el portal Terra y en la página Puro Beisbol. También en La Jornada y en el sitio web español 20 minutos.

El periodista Otto López, en el diario Presente de Tabasco, escribió a los pocos minutos del debut: “el cardenense, Luis Cessa, hizo historia hace un par de instantes para el beisbol tabasqueño al debutar con Yankees en el juego de temporada regular que sostuvieron ante los Tigres de Detroit y convertirse en el primer pelotero del edén en lanzar en las Grandes Ligas”.

Hablarían del suceso en Tabasco: Humberto Hurtado, Hiram Berman, Dioscórides Zurita, Irineo Zetina y muchos otros cronistas y comentaristas deportivos que testificaron el crecimiento de Cessa.

Si en México hubo un furor por la noticia, en Estados Unidos de Norteamérica, pese a la derrota, el apellido Cessa se redactó en las oficinas de los principales diarios.

Cessa debuts vs. former team

Cessa, 23, struck out the first batter he faced, Justin Upton, then surrendered an opposite-field home run to Miguel Cabrera.

The New York Time esbozó: New York reliever Luis Cessa made his major league debut, pitching the final two innings. He was traded from Detroit to the Yankees in the offseason deal that sent Justin Wilson to the Tigers. Wilson pitched the eighth inning Friday, striking out two.

De acuerdo con el periódico estadounidense, Cessa dijo sentirse “bien” al tirar dos entradas y al reconocer en Cabrera a un gran bateador.

—Cometí un error al lanzarle (así).

Armando Barajas, entrenador de beisbol en Tabasco, habría dicho en los días previos a su debut:

—Triunfará porque es un joven disciplinado.

A principio de abril, la noticia sobre el que Cessa se quedaría en el primer equipo de Nueva York, interesó a periodistas que le entrevistaron por teléfono o mientras entrenaba en casa: el Yankee Stadium, en la zona del condado del Bronx en Nueva York.

Emmanuel Campa, periodista del diario Excélsior, platicó con él el 1 de abril de 2016. Por la bocina del teléfono habría de contarle que en invierno  ya estaba concentrado con Tigres de Detroit, que fue cambiado a Yankees y que sería curioso que ya vistiendo la camiseta de Yankees tuviera que enfrentar a Detroit. Y así fue:

“No pienso en cómo será mi debut, estoy trabajando para que sea bueno, pero no pienso en nada más. Sí sería raro que me tocará debutar contra ellos”

A Campa le narró su “emoción” de jugar en Grandes Ligas, de su admiración por el pitcher retirado Orlando “el Duque” Hernández, y del impulso de sus padres para dejar Tabasco y radicar en Estados Unidos:

“Se acercó Girardi para decirme que preparara mis cosas porque me quedaba con el equipo. Sólo le pude dar la noticia a mis padres y es una emoción muy grande el poder estar con los Yanquis en el roster del Opening Day”.

Este día recordó que jugó en doble y triple A, primero para los Mets y después para Detroit, que sus números, 119 ponches en 2015, le permitieron estar entre los 40 jugadores, el número ideal para permanecer en un equipo de primera.  Después estaría entre los 25.

Luis Enrique Cessa nació un 25 de abril de 1992 en Córdoba, Veracruz, una zona beisbolera en la que jugaban los desaparecidos Cafeteros en la Liga Mexicana de Beisbol.

—Mis abuelos le iban a los Cafeteros.

Por azares, sus padres cambiaron de residencia y se mudaron a Cárdenas, un municipio de Tabasco, hoy considerado uno de los más peligrosos de México. Pero en aquellos años, la ciudad de Cárdenas era pacífica.

Un día el primo le visitó en casa. Corría el año 2001. El primo le pidió a bocajarro le acompañara a una práctica de beisbol. Un poco renuente Cessa acudió a la deportiva en Cárdenas y ahí conoció al entrenador Chema Murillo:

Tenía 9 años cuando se puso un guante y agarró el bat.

—Llegué a jugar mejor que mis compañeros y que mi primo.

Jugó por diversión en los siguientes años. En éstos halló su posición como parador en corto y más tarde de lanzador. Podría decirse que a los 14 años todavía no pensaba en el beis como  una profesión. Sólo a los 16 años pensó que el rey de los deportes sería el futuro. Por esta razón participó con emoción en los juegos regionales y en las olimpiadas nacionales. Quién habría de pensar que cuando los buscadores de talentos le vieron pitchear ya tenían planes de qué hacer con su vida.  Estudiaba la prepa cuando los padres comprendieron que todo dependía de una firma para estar considerado no sólo en un equipo mexicano sino en la cuna del beisbol: la Unión Americana.

—Hubo un interés de Tigres, Diablos, Yucatán y Olmecas —le dijo Cessa a Hiram Berman en el programa Momentos Deportivos (enero, 2015)

El problema estaba en que los padres quieren que el futuro de los hijos esté en una carrera profesional

Para el 2008, Cessa ya estaba en el roster de los Diablos rojos del México. Estuvo en República Dominicana, y en el Foro Sol de México fue observado, en un tryout, por Sanford Lee Sigman, cazador de talentos para Yankees. Pero de última hora decidió que su destino sí estaría en Nueva York aunque con los Mets, equipo que le dio el número 39 al jugar en las filiales.

—¿Qué es lo que más extrañas? —le cuestionó Berman.

—Batear. La emoción de batear.

Por un instante, la emoción desapareció en Cessa al ver que la bola  -conectada por Cabrera- se iba y se iba por el jardín de derecho y que ésta cruzaba el muro del Comerica Park. Justo allí sintió un revoloteo de estómago y tragó saliva como lo hacen todos los serpentineros cuando reciben un golpe como éste. Menos mal que al ensalivar la mano derecha retornó a la pequeña isla de lanzamientos para ponchar a un pelotero más y  convencerse de que tiene madera para estar en Grandes Ligas.

 

Ver vídeo:

https://www.youtube.com/watch?v=LfXNCLfy4Mw

Foto de portada: sitio web Yankees.

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Kristian Antonio Cerino (Tabasco, 1980) Es licenciado en Comunicación y maestro en Docencia por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Con 15 años en el periodismo, ha publicado artículos, crónicas, ensayos, entrevistas prólogos y reseñas en libros y revistas arbitradas. Es premio nacional y estatal de Periodismo en el género de Crónica. Ha publicado crónicas periodísticas, perfiles y entrevistas de semblanzas en revistas como Eme Equis, Liberación, y en sitios web como Animal Político, Lado B, Diez 4, Sin embargo, entre otros. Fue finalista del premio Nuevas Plumas que organizó la Universidad de Guadalajara y la Escuela de Periodismo Portátil, 2011. Es autor de tesis y tesinas en el área de Periodismo y de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) Es promotor de los blogs en el sur de México. Primero creó Salida de Emergencia, Libreta de Mar y Águila o Sol. Ha escrito en los diarios Milenio y Excélsior. También lo ha hecho para la agencia española EFE. Fue becario en el programa Prensa y Democracia en la Universidad Iberoamericana y en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que fundó el escritor Gabriel García Márquez. Incursionó en la radio de Tabasco. Laboró en las estaciones XEVT, XEVA y XEVX. Sus primeros años de formación periodística los vivió en la redacción del grupo Telereportaje con los hermanos Sibilla Oropesa. Recientemente ha publicado en la revista Zócalo y en la Libreta de Irma Es premio Tesis UJAT 2013 y es miembro del Padrón Estatal de Investigadores en Tabasco.