En algún lugar del rock

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Apuntes sobre el escritor de la onda: Parménides García. Foto: Especial.

RODRIGO ARTEAGA PORTILLO

El último libro de Parménides García Saldaña, Par Par para sus cuates, En algún lugar del rock (El callejón del blues), me recuerda al primer libro que compré, se llamaba Rockeros y folckloristas pero no llegué a terminarlo porque me lo quitó la maestra de Química o Biología de tercero de secundaria cuando lo estaba leyendo en su clase y nunca me lo devolvió. El de Par se lo regalé a mi psicoanalista porque me contó fue su vecino, le dio algunos de sus escritos para que se los guardara, yo pensé que tal vez serían los de este libro hecho de retazos que no cubrió mis expectativas de encontrar al autor más prendido, agandallado, lúcido y pirado que haya aparecido en el espacio de la literatura urbana en español, influenciada por el rock, como se presume en la contraportada.

El autor se refiere, en las últimas páginas, a esta obra como mi novela, también dice que es una miscelánea, porque puede ser ensayos o cuentos o poesía. Incluso confiesa que no sabe qué carajos es la pinche literatura. La verdad, aunque según José Agustín contiene textos comparables a José Revueltas, me parece una narrativa convencional, cursi y en ocasiones hasta ñoña que no atrapa, no tiene unidad, fallida; aunque intente ser una especie de Rayuela por sus referencias y elogios a Julio Cortázar y su novela, esa sí, innovadora y bien lograda.

Lo que me llama la atención es el lugar donde escribió algunos de sus textos: Cárcel de Santa Martha Acatitla, como los presos negros que supuestamente crearon el blues, de ahí su aire nostálgico; quizá por eso el subtítulo de El callejón del blues. Aparte de por  los “mitotes de cantina o de vecindad”, se dice que su padre lo encarceló por golpear e incluso intentar matar a su propia madre. Tal vez por eso se llevaba tan bien con mi psicoanalista, fue paciente psiquiátrico, pero no de ella.

Parménides estaba loquísimo, dicen que además del alcoholismo tenía problemas mentales serios. Incluso en el prólogo que escribe su editor Víctor Juárez dice: A casi todos se les olvidó que los últimos tres años de vida de Par fueron de pelos sí, pero de andarlos dejando colgados en puertas y ventanas, cuando decidía animarle la vida a familiares, amigos y conocidos. Por eso no le funcionó aquella frase de Si dejas obra, muere tranquilo, confiando en unos pocos amigos. Pues los que tenía le huían.

Tuvieron que pasar diez años para que su padre y hermano menor, ambos Edmundo García, decidieran publicar esta obra hecha de relatos de amores adolescentes fracasados por el alcoholismo de los alter egos del autor; de panfletos comunistas (al Che Guevara, Fidel Castro, Lenin), y fragmentos en inglés y traducciones de canciones rocanroleras (Bob Dylan, John Lennon,  Rolling Stones). Ahora entiendo (mas no justifico) la crítica que hizo Carlos Monsiváis en los años sesenta al referirse a los rockeros y sus seguidores como a la primera generación de gringos nacidos en México.

En la solapa de la mencionada obra póstuma, Valentín Galas, el más genuino  cronista de rock en México, lo compara con el Rey Lagarto: Jim Morrison era gruesísimo, una especie de Parménides García Saldaña, pero con un millón de dólares. Como él se fue construyendo el mito de escritor reventado que murió en el camino, On the road, como su admirado Jack Kerouak y los místicos beatniks.

También, además de la novela Pasto Verde, el libro de cuentos El Rey Criollo, el de poesía Mediodía y el ensayo En la Ruta de la Onda, escribió sobre rock y fue cuate de rockeros, Alex Lora uno de ellos, quien dicen se inspiró en su vida para componer su rola “El maldito ritmo”:

El rock siempre fue parte de su vida

Los dos fueron como uña y carne

Y es que el rock es una enfermedad progresiva

Progresiva y mortal.

Parménides García Saldaña murió de una pulmonía a los 38 años.

¡Que viva el rocanrol!

 

Nota del editor: el artículo fue publicado por la revista SIGNOS que edita el poeta y pintor Níger Madrigal en la ciudad de Cárdenas, Tabasco.

FICHA TÉCNICA

Parménides García Saldaña nació el 19 de febrero de 1944 en Orizaba, Veracruz, y murió el 19 de septiembre de 1982 en la Ciudad de México. Fue escritor, guionista y periodista. Perteneció a la llamada literatura de la onda.