La imagen pública y los políticos de Tabasco

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En esta ocasión, el consultor en imagen, Roy Herrera hace un análisis sobre un enfoque de la elección de alcalde de Centro en Tabasco. Se pregunta qué ganan y qué pierden los partidos recibiendo a políticos de reciclaje. Aborda el caso Evaristo Hernández, un expriista, que ahora participa en MORENA. Al comenzar marzo, inició la cuenta regresiva para elegir al próximo presidente municipal de la capital. Foto: Campaña Evaristo 2015

ROY HERRERA* 

Dado que la integración de Evaristo Hernández Cruz a las filas de MORENA se ha convertido en uno de los acontecimientos públicos más comentados en los días que recién han pasado, está por demás redundar en las posibles razones políticas por las cuales se dio este movimiento; sin embargo considero de sumo interés observarlo con una óptica distinta, esto es, bajo la lupa de la imagen pública.

Para ello es necesario contextualizar. La imagen pública es una percepción compartida que a su vez genera respuestas colectivas unificadas, esto sirve para que muchos perciban que un producto es bueno y lo elijan por encima de la competencia, o que las personas identifiquen un buen artista y compren sus discos, y específicamente en éste caso, que nuestra población perciba que un político es bueno y voten por él. Sencillo ¿Verdad?

Ahora bien, existen reglas para el juego de la imagen pública llamadas axiomas, y las que nos ocupan el día de hoy son  las que mencionan que la imagen de titularidad se permea en la institución y la imagen de la institución se permea en sus miembros. Dicho de otro modo, la imagen del individuo influye en la imagen de la institución que representa y viceversa.

Entonces es necesario entender que todos los beneficios y riesgos adjudicados a la imagen pública de Evaristo Hernández, serán añadidos a la imagen general del partido, al menos en un marco territorial inmediato, esto quiere decir, que si él es percibido como una persona que ha “trabajado desde abajo” y se ha formado a través del esfuerzo constante, pues esa es la imagen que le sumará al partido; no obstante, si es percibido como corrupto, calificativo con el cual anteriormente fue señalado por Andrés Manuel López Obrador, será esa la imagen que sumará al partido.

Como consultor de marketing e imagen pública puedo entender los beneficios evidentes de esta unión. Es innegable que la cantidad de seguidores con los que cuenta el ex priista es verdaderamente elevada, situación que muy probablemente termine propiciando un alza del voto duro a favor de Octavio Romero Oropeza, que en teoría, ahora cuenta con el arrastre de Evaristo.

¿Y cuáles son los riesgos?

Bueno, en primera instancia, Evaristo es la viva imagen, y nunca mejor dicho, de todo aquello que MORENA aborrece, y es aquí donde este movimiento puede generar problemas a largo plazo sobre la percepción del partido, ya que se está violando la coherencia del discurso MORENISTA. Por lo tanto, no debe sorprender que muchos simpatizantes del partido se hayan sentido traicionados y  que hayan exteriorizado su consternación a través de las redes sociales o en las pláticas entre amigos.

¿Es algo que pueda afectar el resultado de las próximas elecciones? No hay manera de saberlo aún, pero veámoslo nuevamente desde la óptica de la imagen pública; en la cual, cada declaración, cada acto, cada pequeño detalle, suma o resta a la forma en que se perciben las cosas.

Entonces, si muchos perciben lo mismo, y en consecuencia actúan de la misma manera… ¿Qué creen que pasará el próximo 13 de marzo, día de la jornada electoral?

 

 

 

*Licenciado en mercadotecnia y maestrante en ingeniería en imagen pública; Actualmente se desempeña como consultor de imagen y como docente universitario.

@RoyHerreraR

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