La poeta constante*

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A propósito de los poemarios escritos por Rebeca Díaz Suárez. 

Por Kristian Antonio Cerino  

                                                                                              A: José Manuel Tamez,                                                                                                         corredor y escritor incansable

De qué hablo cuando hablo de correr es una memoria que publicó en 2010 el japonés Haruki Murakami. El libro, entre la crónica y la autobiografía, es una permisión que se da el escritor para asociar literatura y footing, es decir,  unir la escritura de la novela con el arte de correr.

En 200 cuartillas, el autor de Tokio Blues y Crónica del pájaro que da cuerda al mundo cuenta sus inicios en el footing después de abandonar el bar que regenteaba en Japón, y dedicarse a escribir; convencerse de que viviría de la literatura.

Podemos decir que su estancia en Boston significó el cambio en la vida de Murakami, pues corriendo en la lateral del río Charles encontró la ruta para sus siguientes obras.

Durante el relato, el corredor agrega que unos nacen con “talento” para escribir novelas, y otros más -como sucedió con él-, al carecer del “talento”, comprendieron que la única posibilidad de sobrevivir era la disciplina.

En la página 103, libro publicado por Tusquets, afirma que el escritor depende de tres factores fundamentales: capacidad, concentración y constancia.

En resumen: sin constancia, como la que adquieren los corredores en las maratones, es difícil concluir una novela.

Esto me hizo pensar en el mal degenerativo de muchos escritores y periodistas tabasqueños: que anuncian obras para ser publicadas y éstas nunca son concluidas.

Por más talento que esté de manifiesto, a veces se empeñan en patearlo.

Quizás por ello, al hacer las cuentas, caí en la siguiente reflexión: que Rebeca Díaz Suárez es constante con la entrega de su poesía. Primero, en 2011, nos obsequió un puño de metáforas con el poemario La muerte define, publicado por la UVM; y recientemente con Antes que sea tarde (2015), con los sellos editoriales de la UJAT y Morbo ediciones.

Al retomar las ideas de Murakami, aquí –en la poética de Díaz Suárez- se halla la capacidad, la concentración y la constancia.

Antes de referirme a Antes que sea tarde me detendré, aunque sea breve, en La muerte define, con el propósito de esbozar el crecimiento poético en Díaz Suárez.

En ambos poemarios está una simbólica sobre la puerta: ese acceso, esa cavidad, ese trance, esa catapulta entre dos mundos.

Sin embargo, en el primero está presente la nostalgia. Cito el poema Encierro:

Cerraré las puertas de mi alma

apagaré la luz, todo quedará en la oscuridad

para que no vean el rostro de mi muerte.

 

Y en Los próximos minutos –otro poema- se preguntará y responderá:

¿Es de vital importancia preguntarse a qué hora llegará?

¿con quién y a dónde?

ni el árbol renovado de sus manos

el suicida la busca

la esposa, atención

la prostituta, dinero

el ladrón, escondite

la amante, pasión

el niño, amor y juego

Entre verdades y mentiras

algunos de ellos vencen en ocasiones

sin preguntarse

si la Muerte continúa a los próximos minutos.

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De izquierda a derecha: Kristian Cerino, Rebeca Díaz, Obed Pérez y Martha Esquinca

Desde el epígrafe hasta el tuétano del libro, hay lazos sanguíneos con el vate Xavier Villaurrutia en la poética de Rebeca Díaz Suárez.

Así como Villaurrutia escribió en Nocturno en que nada se oye:

Y mi voz que madura

Y mi voz quemadura

Y mi bosque madura

Y mi voz quema dura

 

Así lo bosquejó Díaz Suárez en La ballena del mar:

Un día conocí a la ballena

que va llena de coral

caminante azul

que conoce el amor

en un mundo de colores.

Valle navegante en el que Simbad avanzó en el mar.

 

En Hojas de marzo, Díaz Suárez rompe con la nostalgia para compenetrase en otros mundos que coinciden con el deseo:

Nos conviene guardar silencio

cuando el habla rasga las bocas

comen, lamen, besan

sabores aquí y allá.

Leí Antes que sea tarde una noche en la que lloré. Lloré por diferentes crisis. Estaba en una encrucijada y recordé que en la mochila guardaba el poemario de Rebeca. Lo leí en voz alta, de una sola corrida, modulando voz, queriendo olvidar las penas. Al terminarlo no hice otra cosa que hablar de la puerta por la que salí de la biblioteca de casa. Literalmente atravesé la puerta de Antes que sea tarde y dije: los poemas de Díaz Suárez son un doble golpe, se leen de golpe. Cito fragmentos de varios poemas:

Cuando la muerte llega

no quiere hablar,

se va de puerta en puerta sigilosa, escuchando,

se ríe de la gente y sus murmullos

Quién diría que tu olor

es tierra seca ahora,

abono del recuerdo.

Que yo arrastro la pluma como arado

para sembrar palabras

Hay otras influencias en la poética de Díaz Suárez. Una de éstas es la del chileno Vicente Huidobro. Si el autor de Altazor escribe:

Molino de viento

Molino de aliento

Molino de cuento

Molino de intento….

…Díaz Suárez:

Muerte por agua

Muerte por cárcel

Muerte amante

Muerte sucinta

Muerte de miedo

Muerte asesina

Muerte suicida

Muerte venganza

Muerte extranjera

Muerte maldita

Muerte sin rebaño

Muerte sola

Muerte ciega

Muerte a secas. 

Celebro su anuncio sobre la muerte en el poemario. Celebro el trago de café que nos ofrece a los lectores cuando señala: “el café es el olvido más oscuro que se puede tragar en la mesa” y “como ese caracol, el pensamiento lleva recuerdos a cuestas”. Celebro el “Se quedan las palabras con la garganta seca”, o su juego de palabras, muy presentes en su escritura:

Estaba yo viendo el abismo

Estaba lloviendo sobre el abismo.

Estaba yo bien dormida y soñando el insomnio

De principio a fin, Antes que sea tarde es una invitación a meter los pies en el mar, a avituallarse en un barco, a bambolearse entre las olas, pero también se remarca la palabra puerta como en esta metáfora: No hay soledad más silenciosa que la boca de la puerta / A veces hace falta un poco de silencio, sólo para sentirse uno nada más.

No quiero ser juez pero si hay un poema que salvaría del fuego es Mujeres en clave. 1. Diana y el escritor. Siempre he creído que la ficción dentro de la ficción se hace atractiva como propuesta literaria:

El escritor edificó su casa

a orillas de la página

mientras Diana preparaba la cena

con un nudo de símbolos

en la garganta frágil de su tiempo.

Murmuraba por dentro qué comida

serviría mañana

en la mesa de invierno,

y con mucha paciencia  

la página se quedó mirándola…

Igual que Magdalena

entre los versos nunca vio su nombre,

tampoco en carta alguna de su amado.

 

Reitero; desde que conocí a Rebeca es constante, y tenemos un punto de coincidencia: siempre leemos algo, siempre escribimos algo, siempre contamos algo. Antes que sea tarde, mejor cedo el turno para que el propio poemario nos diga “si aún es temprano” para abrir esa puerta, de Díaz Suárez, que se parece a un agujero negro portentoso en el espacio.

 

 

*Texto leído durante la presentación del poemario Antes que sea tarde, en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Mayo, 2016. Fotos: Facebook de Díaz Suárez.

 

 

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Kristian Antonio Cerino (Tabasco, 1980) Es licenciado en Comunicación y maestro en Docencia por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco. Con 15 años en el periodismo, ha publicado artículos, crónicas, ensayos, entrevistas prólogos y reseñas en libros y revistas arbitradas. Es premio nacional y estatal de Periodismo en el género de Crónica. Ha publicado crónicas periodísticas, perfiles y entrevistas de semblanzas en revistas como Eme Equis, Liberación, y en sitios web como Animal Político, Lado B, Diez 4, Sin embargo, entre otros. Fue finalista del premio Nuevas Plumas que organizó la Universidad de Guadalajara y la Escuela de Periodismo Portátil, 2011. Es autor de tesis y tesinas en el área de Periodismo y de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS) Es promotor de los blogs en el sur de México. Primero creó Salida de Emergencia, Libreta de Mar y Águila o Sol. Ha escrito en los diarios Milenio y Excélsior. También lo ha hecho para la agencia española EFE. Fue becario en el programa Prensa y Democracia en la Universidad Iberoamericana y en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano que fundó el escritor Gabriel García Márquez. Incursionó en la radio de Tabasco. Laboró en las estaciones XEVT, XEVA y XEVX. Sus primeros años de formación periodística los vivió en la redacción del grupo Telereportaje con los hermanos Sibilla Oropesa. Recientemente ha publicado en la revista Zócalo y en la Libreta de Irma Es premio Tesis UJAT 2013 y es miembro del Padrón Estatal de Investigadores en Tabasco.