Los expedientes secretos X

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La reseña de

Eduardo Vargas*

Comentaba en días pasados que posiblemente me había llegado la edad en la que necesitaba creer en algo, no profeso abiertamente religión alguna, mi madre nos inculcó la religión católica, nos bautizó, nos envió a realizar la primera comunión y hasta la confirmación, todo a regañadientes; la matriarca de la familia ejercía su autoridad total en ese tema, sin embargo llegó una edad en la que sus hijos se tornaron marxistas, desde el punto de vista teológico, y abandonaron por siempre la intención de regresar a la iglesia.

Hay cosas que en lo personal se quedaron muy marcadas en mí de la religión católica, más como una cuestión de tradición que de fe; los rezos por ejemplo ya que los veo como un ritual cuyo origen tiene más una connotación prehispánica que católica apostólica y romana.

Hay una frase que dice que no hay nada peor en el mundo que un hombre sin fe, yo no recuerdo en qué momento la perdí, es más no sé si algún día la tuve, pero durante mi adolescencia conocí a Fox William Mulder, un hombre cuyo mantra se resumía en la frase I want to believe, por aquellos años yo también necesitaba creer y las cosas no han cambiado en nada.

A 14 años del último episodio de la serie, X-files o Expedientes Secretos X regresa a la pantalla chica para recordarnos que todos necesitamos creer en algo, creada por Chris Carter y que se convirtió en un éxito total durante finales de los noventa; el referente obligado para todos aquellos seguidores de temas relacionados con fenómenos paranormales está de regreso.

Avistamientos de OVNIS, abducciones, actividad paranormal, criptozoología y conspiraciones gubernamentales fueron los temas que alimentaron los episodios de la serie que mantuvo cautivos a sus seguidores, me incluyo, durante ocho años y medio.

X-files es el drama que narra las aventuras del agente especial del FBI Fox William Mulder (David Duchovny) quien se encuentra asignado a un área del buró federal conocido como los “archivos X”, obsesionado con resolver el secuestro de su hermana quien presuntamente fue abducida por extraterrestres durante su niñez una experiencia que lo marcó de por vida ya que él fue testigo de lo ocurrido.

Mulder hurga en los archivos X buscando pistas que lo conduzcan a encontrar a su hermana, y es precisamente en esa constante búsqueda que se topa con documentos clasificados que derivan en casos extraordinarios olvidados e ignorados por así convenir a los intereses del gobierno americano, esto hace que ciertas personas se incomoden y lo manden a espiar asignándole a una compañera, la agente especial y médico  Dra. Kathrerine Scully (Gillian Anderson) con la instrucción de informar a su superior el director adjunto Walter S. Skinner (Mitch Pileggi) todos y cada uno de los movimientos del agente Fox Mulder quien en cada caso en el que se ve involucrado, y las situaciones inexplicables a las que enfrenta junto a la agente Scully hacen que la ortodoxia científica y el escepticismo con que se conduce esta última sean minadas cuestionando sus propias creencias.

Ferviente admirador de series de antaño como The twiligth Zone (Dimensión Desconocida), Chris Carter no niega la cruz de su parroquia y reconoce la influencia de aquel programa de finales de los cincuentas  como parte medular de los expedientes X; Carter aprovecha esa casi enfermiza paranoia del americano promedio que siempre está pensando en conspiraciones  del gobierno en contra suya y que aderezada con extraños sucesos y leyendas urbanas dan como resultado un platillo suculento con tintes de Ciencia Ficción, Thriller y género policiaco.

Si bien Mulder era mi héroe, mi hermano de penas existenciales llegó el momento en que tuvimos nuestras rencillas y todo por una mujer, la agente especial Dana Scully interpretada por Gillian “mamacita” Anderson. Creo que ninguna otra mujer en la historia de las series de televisión había cautivado a tantos hombres vestida con traje sastre: quién necesitaba ver escotes o lencería cuando podías jugar a adivinar la bella silueta que se escondía debajo de esos trajes compuestos de pantalones y sacos en colores grises y negros, muchos episodios de la serie se grabaron en Canadá, que te hacían pensar -Agente Scully: soy el tipo que busca, arrésteme-; aún recuerdo esa portada de la revista Cosmopolitan en la que Gillian Anderson posa como femme fatale confirmando la sospecha de todos aquellos hombres que platónicamente la idolatrábamos.

X-files es la única serie que ha logrado atraparme lo suficiente como para estar pegado al televisor cada semana esperando a que se transmita un episodio que no fuera repetido, en aquellos años no tenía tv por paga y tenía que verla por tv abierta, sin embargo hay algo que me molesta de las series, inician con capítulos únicos, es decir no importa si no viste el anterior, y terminan siendo un novelón de proporciones épicas haciéndote vivir al filo de tu sillón cada capítulo que no siempre es garantía de emociones, y en este caso el suceso más esperado de la serie, además de que apareciera la hermana de Mulder, era el tan esperado beso entre él y Scully, cosa que por una u otra razón no se daba, siempre había un pelo en la sopa, o un alien o una abeja.

Ninguna serie logra tal trascendencia sin personajes inolvidables ya sean villanos o no, depende del cristal con que se mire, y es que en las primeras temporadas de los expedientes X todos odiamos a un tipo que se delataba por tener un vicio muy común, el cigarrillo, me refiero a “El hombre cáncer” o Cigarette Smoking Man, personaje que inicialmente dio la orden al subdirector adjunto Skinner de asignar a Scully para espiar a Mulder y que se encarga de asegurarse de que este último no revelara ninguno de los secretos celosamente guardados en los expedientes X.

Nuestro héroe no está solo durante toda la serie, existe un grupo de freaks cerebritos expertos en los temas referentes a conspiraciones, ufología y otros menesteres secretos que acompañan a Fox Mulder en sus aventuras: Los pistoleros solitarios o The Lone Gunmen, estos amigos con el tiempo tendrían su propia serie televisiva, pero regresando a X-files, ellos se encargaban de ayudar a nuestro protagonista a conseguir pistas para muchos casos; sin ellos la cosas se hubieran puesto más difíciles.

X-files lo tenía todo, se hicieron 2 películas The X Files: Fight the Future (1998) y The X-Files: I Want to Believe (2008), nadie puede presumir de haber alcanzado la fama si no has sido invitado como personaje a participar en el show de la familia más famosa de américa Los Simpson, esto ocurrió en la octava temporada de la serie en el episodio titulado Los expedientes secretos de Springfield (The Springfield files) estrenado en E.U. el 12 de enero de 1997, en donde después de haberse embriagado en la taberna de Moe, Homero conduce hasta su casa errando el camino terminando en una carretera que atraviesa un denso bosque en donde observa un resplandor extraño emitido por un ser que le dice a Homero que viene “en son de paz”; el despistado Homero cuenta la historia a sus familia quien no le cree teniendo que recurrir a la policía que tampoco lo toma en serio hasta que este relato llega  a oídos de los agentes Mulder y Scully quienes deciden ir a Springfield a investigar; para este episodio David Duchovni y Gillian Anderson fueron invitados para hacer las voces de sus personajes.

Este 25 de enero de 2016 las plegarias de los fans de “hueso colorado” de la serie fueron escuchadas y a las 23:00 horas, por el canal Fox, Chris Carter intentará re-engancharnos como antaño con 6 nuevos episodios que buscarán robarnos el alma como hace ya algunos ayeres; regresan los Expedientes Secretos X, seguramente esos seis primeros episodios serán la prueba de fuego para saber si la serie que en su momento fue considerada el trigésimo séptimo mejor programa de todos los tiempos por TV Guide, el segundo mejor programa en la clasificación de las series de culto, uno de los mejores 100 programas según la revista TIME, la cuarta mejor obra de ciencia ficción según el Entertainment Weekly entre otras cosas,  X-Files buscará recuperar su lugar en la televisión cuando todo pareciera favorecer a series de súper héroes, reyes que juegan en tronos y cosas así. No sé si es coincidencia que los expedientes X regresen justo ahora cuando estoy en búsqueda de creer en algo, necesito saber cómo está Mulder, cuál es su situación actual y si después de todos estos años aún necesita creer, porque yo sí, I want to believe.

 

*Vargas es licenciado en Comunicación. Escribe en http://vidaderonin.blogspot.mx/