MI PROFECÍA

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AUTOBIOGRAFÍA

RODRIGO ARTEAGA PORTILLO

 

A los quince o dieciséis años

Un árabe o libanés

Me leyó el café:

-Serás escritor, no te imaginas lo que lograrás.

 

Escribí mi Biblia RAP

Un cuento que se volvió poema.

 

Me llamaron  poeta

El poeta de la nada

La nada

Esa que conocí con Michael Ende

A quien años más tarde suicidé con una sobredosis que titulé “Su último cuento”

Mi último cuento.

 

Me llaman maestro

Tuve un discípulo.

Quise ser psicoanalista

Vidente

Un hongo en el bosque

Quedarme en el viaje

Mi viaje

Ser Peter Pan

Eterna terriblemente infante.

 

Quise ser brujo como Carlos Castaneda

Un hombre de conocimiento.

Viajé al desierto

Comí peyote

Me perdí

Un profeta clamando

Pelo rapado

Botas y manto amarillo

Atrapado en el eterno retorno nietzscheano.

 

Quise ser loco

Como “El loco” de Gibrán Jalil Gibrán que se libera de su máscara

Al fin

Ver directamente al sol.

 

Tuve miedo.

“Yo no estoy loco”

Es la frase que escribí en mi primer texto

Cuando llegaron por mí para llevarme al manicomio y yo me resistí:

¡No estoy loco!

Una pesadilla me hizo escribir.

 

Me hice a un lado para ver pasar la muerte

Correr tras ella

Uno

Dos

Tres

¿Cuántos años tras mi madre muerta?

 

¡Yo ya estoy muerto!

¡Ya estoy muerto!

¡Estoy muerto!

Luego

Me quedé callado

Antes me maté en un accidente automovilístico

Vino el silencio.

“Te quedaste vacío después de la batalla”

Interpretó un cinéfilo amigo en referencia a La batalla por tu vida

El libro autobiográfico donde cuento el final de mi madre como un cronista

Que quiere creer

Que ya no cree nada

Ni siquiera en esa Nada de La Historia Interminable.

 

Recuerdo que mi Dios era Nadie

Nada  (supongo), mi dominio.

 

Nota del editor: Rodrigo Arteaga es un poeta constante. Ha publicado el poemario Rompe Cabezas y otros más a través de plataformas electrónicas. Es confundador del grupo El Jalón literario que dirigía el poeta ecuatoriano Fernando Nieto Cadena.