Reforma: un pueblo sin ley

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Es un relato para conocer los contrastes de Reforma, el municipio de Chiapas. Es un pueblo sin ley. Foto: expresionrevista.com

Julio Alamilla Pérez*

 

—Pinche pueblo sin ley, estamos jodidos, no hay valores, no hay respeto —sentencia Flor, una mujer con carácter.

En Reforma, el municipio norteño de Chiapas, se habla con groserías. A putazos, a madrazos.

Hace días un estudiante de preparatoria le gritó a un anciano:

— ¡Viejo pendejo!

Le alzó la mano como lo hacen los futbolistas cuando están en desacuerdo con el árbitro. La frase, repetida en Reforma,  “te voy a romper el hocico” forma parte del estilo de vida que existe en esta comunidad.

Reforma fue erigida  pueblo y cabecera municipal el 12 de enero de 1883, un decreto promulgado por el gobernador de Chiapas, Miguel Utrilla.  La integración del pueblo, que en un principio llevó el nombre de Santuario de la Reforma (en reconocimiento de la reforma Juarista), se hizo con las riberas El Limón, Ceiba del Carmen, Trapiche, Macayo y con la congregación de familias que residían en la ranchería El Santuario.

Si caminas por las calles del Pueblo sin Ley encuentras dos contrastes. De pronto pareciera que estás en una florería: encuentras avenidas con los nombres de Tulipanes, La hoja, Orquídeas, Girasol, y por otra parte, observas una ciudad de fraccionamientos con los nombres de bases militares,  zona 3, zona 5,  zona 6.

—No hay trabajo, no hay dinero. La crisis crece como la población en China y la  delincuencia está cada día peor, que hasta parecen policías —-. Es Coronel, un habitante de Reforma que sólo nos da su apellido.

Los delincuentes que poseen más poder que los policías, asaltan y roban en cada momento. Podría decirse que Reforma es el municipio del comercio ilícito porque lo que se vende en las calles es producto de lo robado y a muchos les gusta comprar lo hurtado. Por barato.

En Reforma hay crisis económica como en todo el país. El cierre de compañías petroleras y los despidos en Pemex, golpearon la actividad económica de la región.

El reportero -al subir a un taxi o una combi- le pregunta a los choferes cuánto les ha afectado la crisis a consecuencia de la reforma energética:

—Antes los taxistas nos reuníamos para hacer carnes asadas, hoy  apenas y comemos frijol.

El Pueblo sin Ley tiene 34 mil 846 habitantes. Es la típica población donde hay mucho qué decir y poco qué hacer: si caminas por las noches, el olor peculiar  a marihuana se hace sentir. Calles oscuras, personas tomando, gritando; esto es lo que pasa si decides pasear aquí.

Sin embargo, Reforma es más que violencia, aunque ésta opaque los años de bonanza de la ciudad más cercana a Villahermosa, Tabasco, que de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; su capital.

¿Qué hay en Reforma?

La Iglesia del Señor Santuario, famosa por resguardar a un Cristo que fue encontrado en las inmediaciones de la localidad a principios del siglo XX, producto de la guerra antirreligiosa de Tomas Garrido Canabal; también Los Almacenes de la Sección 48 del sindicato petrolero de Pemex, en donde se congregan jóvenes cada fin de semana, además de llevarse a cabo aquí torneos de fútbol.

En Reforma se encuentra el complejo procesador de Gas Cactus, y en la frontera con Tabasco -a tan solo 7 Kilómetros- está el Complejo Procesador Nuevo Pemex; ambas instalaciones son aún una fuente de empleos para los habitantes de Reforma quienes se dedican al sector; en la cabecera municipal también están 3 grandes zonas industriales de Pemex, pero a pesar de los 42 años de operaciones todavía las ganancias para el país no se ven reflejadas en la Infraestructura de la población  y menos ahora con la crisis y los despidos de varias personas que trabajaban allí.

Foto: Chiapas paralelo
Foto: Chiapas paralelo

Al entrar al mercado Belisario Domínguez encuentras increíbles cosas, es decir, artículos para todas las edades.

Aquí se halla Rojo, llamado así por los amigos. De su nombre ya nadie se acuerda.

“Yo hago doscientos tamales diarios, cien de chipilín y cien de masa colada; todos se venden, como en cualquier negocio, a veces no hay venta, pero es muy raro, casi siempre vendo todo”.

A Rojo le secunda Gabriela

“Yo hago quinientos. A veces se venden todos y a veces no vendo más que 30”

Si te tomas la molestia de caminar en la ciudad escucharás un millón de rezos y en ellos jamás faltan los tamales de chipilín. Pero en la ciudad sucede algo raro: la única forma de conocerse era en fiestas, ahora todos se repliegan en sus casas porque temen salir y ser asaltados, o morir

En Reforma, como en cualquier municipio, hay hospitales. El único problema es saber si después de ser herido en un asalto te atenderán en lo inmediato.

Todo es incierto en el norte de Chiapas. Incluso, salió del aire La Petrolera, una estación de radio.

Así lo explica Víctor, un comunicador

“En enero de 2016 la policía federal pide que dejen de transmitir ya que se les acusó de estafadores y por transmitir contenidos no aptos para la población”

La petrolera fue de vital importancia para Herminio Valdez Castillo, alcalde de Reforma en dos ocasiones, si se cuenta esta última.

Para algunos ciudadanos él es importante en sus vidas porque al votar por segunda vez olvidaron las denuncias de robo al erario. Pero para otros Reformenses, el alcalde puede “irse” a molestar a su madre. Lo dicen con otras palabras. Hace algunas semanas el auto en el que viajaba el alcalde se impactó con búfalos en Tabasco, y resultó herido.

Reforma es el punto de reunión para muchos inmigrantes hondureños y guatemaltecos; en las carreteras podrás ver a muchos de ellos que con tristeza dicen en voz alta:

“Amigos buenas talde, yo soy hondureño, vengo desde lejos, aquí está mi credencial para que vean que no les estoy engañando, mira pana, yo solo quiero una moneda para poder comer el día de hoy, dios los bendiga, prefiero pedir en lugar de robar, pana, si está en tus posibilidades échame la mano”.

Es como un mensaje que todos ensayan para aprendérselos de memoria y por tal motivo las personas que viven en Reforma se limitan a darles alguna moneda.

Para la señora Flor no hay educación en esta zona de Chiapas. Menos educación vial:

“Mi hermano, los carros chocan a cada rato, ¿me entiendes?, si te accidentas aquí mueres, tardan en llegar las ambulancias, te navajean de a gratis, aquí puedes hacer lo que se te plazca, la policía sólo agarran borrachos, para quitarles lo poco que tienen y en lugar de intervenir estorban” Sucede todos los días pero más los días de carnaval y para los festejos patrios”.

Un adolescente ha decido ya no salir de casa por las noches: “mira yo no salgo porque una vez me asaltaron,  ahorita ni tengo clases,  tiene tres semanas y quién sabe hasta cuándo reanuden las clases, mis maestros son huevones y pleitistas”.

Aquí los únicos que viajan a la ciudad de Tuxtla son los maestros. El resto está más tiempo en Villahermosa.

En Reforma hay un total de 8 parques servibles entre comillas: estos tienen la función de que los niños se diviertan en los juegos como el pasa manos, el columpio pero la realidad es que están maltratados, con herrumbre, algunos están en el suelo rotos, otros ya ni están y por las noches los parques permanecen oscuros y es donde los delincuentes aprovechan para asaltar.

—Viajar a Reforma, Chiapas, puede ser la peor experiencia que puedas tener, desde que subes al autobús o agarras un taxi —dice un zapatero que costuraba unos tenis color negro en el parque central de Reforma.

Lo cierto es que los autobuses están todos destrozados, con cristales y ventanas rotas, con herrumbre que donde te sientas puedes manchar tu camisa y si vas en taxi puede que el conductor no tenga cambio, te hable mal por no llevar el dinero exacto, (se supone que si vas en taxi es porque te brindará un mejor servicio); si  pides el clima puede que te arrepientas  porque el taxista puede responderte “¿crees que con tus 45 miserables pesos me dará para comprar por lo menos un taco? Ni siquiera me da para la gasolina”

Quizás la ciudadana Flor nos dará la respuesta a todo:

Yo como ciudadana de Reforma Chiapas quisiera salir huyendo, pero ya tengo a mi familia aquí y prácticamente tengo todo lo que más amo aquí, pero si tú no eres de aquí que no pase  por tu cabeza vivir en esta ciudad de caníbales, donde la ley no existe.

 

 

*Estudiante de Comunicación. Texto elaborado en la clase de periodismo interpretativo que se imparte en la UJAT.